Domingo XII Ordinario Ciclo C - Revista Koinonía 2022

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Domingo XII
Tiempo Ordinario
Ciclo C

Pbro. Lic. Marcos Rodríguez Hernández
Diócesis de Xochimilco

Después de las festividades de la Santísima Trinidad y de Corpus Christi, retomamos las lecturas del tiempo ordinario en su semana numero doce. El tema de las lecturas es en torno a la identidad del Mesías, tema central de los evangelios, pero no de Jesús.
 
La pedagogía de los evangelios ayuda a la comunidad destino a poder descubrir a Jesús como el Hijo de Dios y quien llevaría a cumplimiento las profecías del antiguo testamento. Sabemos bien que los evangelistas usaron los dichos y hechos de Jesús para lograr este objetivo y así los seguidores de la doctrina del nazareno pudieran optar por pertenecer a esta comunidad a través de las aguas bautismales.
 
En realidad, Jesús nunca uso para sí uno de estos títulos: Mesías, hijo de Dios, hijo de David, Cristo… si acaso, el único utilizado de los llamados títulos cristológicos fue el de hijo de hombre «con el fin de revelar y ocultar al mismo tiempo el misterio de su obra y de su persona» (CASTILLO Ezequiel, Tú eres el Cristo p. 89).
 
En este contexto descrito podemos hacer una aplicación práctica de nuestra propia identidad de cristianos. Cuando basamos nuestra identidad en la práctica exterior, en las discusiones teológicas, pastorales y ahora escatológicas, la identidad cristiana se erosiona en el mero testimonio inverosímil. Este cristianismo se queda en el “que dicen los demás que somos los cristianos” de ahí se nos evalúa y se nos critica.
 
Los apóstoles fueron capaces de descubrir la identidad de Jesús, pero no su obra, de esto da cuenta Lucas al describir que Jesús les prohibió terminantemente decírselo a nadie, pero les descubre su fin. Y a la comunidad les descubre el camino para descubrir su obra: seguirlo. Jesús nos ofrece la manera de testimoniar nuestra identidad:
 
  • Que se niegue a sí mismo: no es la renuncia a los bienes o al bienestar personal, es más bien lo que Pablo dice en la segunda lectura Ya no hay distinción entre judíos y gentiles, esclavos y libres, hombres y mujeres, porque todos sois uno en Cristo Jesús. Ser de Cristo significa tener los mismos sentimientos por todos los que nos rodean.
 
  • Cargue con su cruz de cada día: otra forma de decirlo en el evangelio es que “cada día tiene su propia preocupación”. El cristiano no vive del pasado anclado, ni del futuro incierto, sino del presente que construye el reino de Dios. Así ha actuado Cristo.
 
  • Que venga conmigo: Más preciso que un mero seguimiento. Se nos olvida a veces que el seguimiento de Jesús es estar con él, ir con él. Como maestro enseña a ver la vida desde su perspectiva, para ganar la vida por su causa.
 
Por eso la pedagogía lucana para presentar la identidad de Jesús no es este diálogo con los apóstoles; sino cuando Jesús toma la determinación de ir a Jerusalén. Las catequesis de esos domingos son oro puro para el que desea ser seguidor de Cristo. Una vez más nos preguntamos: ¿Cómo es mi identidad cristiana? Que elementos me ayudan a ser testimonio del evangelio de Cristo, o por el contrario me quedo con lo que dicen los demás de mi o de los cristianos. Que el Señor sea nuestra fuerza y nuestra ayuda, para poder tomar nuestra cruz de cada día y seguir al Señor desde la sinceridad del corazón.

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